Fuente: Reportaje redacción de Palermonline.com

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Entrevista a Claudio Lozano

¿Sentís seguridad como Ciudadano, porque crees que el presidente tiene miedo de entregar la Policía a la Ciudad de Bs. As.?
 

Sin caer en el exagerado discurso de la inseguridad que solo busca la “militarización de la sociedad” para preservar los privilegios de algunos pocos, es obvio que una sociedad que ha vivido un proceso de devastación social y deterioro institucional con genocidio y represión clandestino mediante, brinda condiciones inmejorables para que la inseguridad, en el más amplio de los sentidos, sea una clave del momento actual.

Por cierto, la solución al tema exige algo más que un debate bizantino entre garantistas o promotores de la “mano dura”. Es obvio que nuestra sociedad dista de disponer de garantías para la inclusión social de los que delinquen cuando tiene casi 14 millones de pobres a los que no logra incluir.

También es obvio que nadie puede garantizar mano dura si las instituciones penitenciarias o policiales son escuelas del delito o conviven con el crimen. Está claro que ir a fondo supone romper el vínculo entre policía-política y delito.

En este sentido, no me parece que Kirchner tenga temor en entregar la policía. En todo caso, me parece que tanto Kirchner como Macri han tomado una decisión común: mantener intacto el lobby de la Policía Federal.

Tema que sin duda obtura la posibilidad de resolver la cuestión de la Seguridad. Siempre es bueno recordar que el Estatuto Policial es un ordenamiento arcaico que contribuye a reproducir la corrupción institucional al obligar a que cualquier policía honesto deba denunciar ante su superior (un probable involucrado) cualquier irregularidad.

Política Interior. Opinión en pocas palabras de:

Cristina Kirchner: Una inteligente y hermosa mujer desbordada y deteriorada por la ambición y el poder.

Mauricio Macri: El Berlusconi argentino. Síntesis nefasta del intento de manipulación y cooptación de la voluntad popular, así como también del vinculo “ilegal” entre los negocios, la política y el Estado.

Lavagna: Expresión de los intereses de los grupos exportadores, y partero fundador del actual modelo de crecimiento con desigualdad.

Lilita Carrió: Una brillante intelectual desbordada por el oportunismo electoral y por su incapacidad de trabajar políticamente con alguien más que ella misma. Solo esto puede explicar el paso de denunciar el saqueo y el lavado de dinero con Menem y Cavallo, al acuerdo con el niño mimado de la Banca Morgan (Prat Gay) o el vínculo con Patricia Bullrich, Estenssoro y Lopez Murphy. Todos ellos cómplices de distintas experiencias de saqueo en nuestro país. En suma, una frustración.
Lozano por Lozano: Siempre me cuesta hablar de mi. En este caso además, no creo que corresponda.

Lopez Murphi: Alguien que sostuvo el ideario neoliberal de los noventa, que avaló el consenso de Washington y que, por lo tanto, es cómplice responsable de la decadencia de la Argentina.

Alberto Fernández: Un impresentable que hace de la liviandad y la superficialidad su clave política principal. Puede pasar de escoltar a Cavallo o a Elena Cruz (la actriz que hizo un panegírico de Jorge Rafael Videla) a hablar de la integración de América Latina y la necesidad de defender los derechos humanos.