Mercedes Calzado

Trabajo presentado para su posterior publicación en revista de divulgación de la Universidad Complutense de Madrid.


  1. Introduccion

En épocas de campaña presidencial los candidatos buscan tejer discursos, definir issues que tengan efectos persuasivos sobre las audiencias e identificar de qué modo deben ser tratados en la agenda electoral.

Los tópicos centrales de las campañas se construyen y reconstruyen en una tríada conformada por los espacios políticos en competencia, su visibilización en los medios de comunicación y el modo en que intervienen las preocupaciones sociales. Esta relación marca el modo en que los candidatos se presentan, cómo se representan desde la publicidad política y cómo la ciudadanía percibe e interpreta sus discursividades.

La seguridad urbana se ubicó entre los tópicos más tratados por los candidatos y establecidos como principal problemática en la agenda ciudadana en la elección presidencial en Argentina en 2015. De allí su relevancia para pensar el vínculo entre comunicación política y ciudadanía.

El objetivo de esta presentación es explorar la relación entre el contenido de los materiales audiovisuales de los candidatos, los issues por ellos abordados y las interpretaciones de las audiencias electorales. Para ello se presentan los resultados parciales de seis grupos focales realizados en territorio de la Ciudad de Buenos Aires en octubre de 2015.

Se busca demostrar cómo los ciudadanos son interpelados por los candidatos en las últimas décadas desde los lenguajes audiovisuales y digitales como “audiencias electorales”, es decir como espectadores que se exponen a la discursividad política de campaña a través de herramientas de la videopolítica y la política 2.0. Este ciudadano interpelado, más allá de establecer un diagnóstico común alrededor de la seguridad urbana como uno de los tópicos que considera prioritario que los candidatos traten, establecen sus líneas de interpretación de las propuestas electorales a partir de ideas y valores según su cercanía o lejanía con el sistema de valores e ideas estipulados por las fuerzas políticas.

En la primera parte artículo se expone el contexto de la elección y contabilizan las principales decisiones tomadas para llevar adelante el estudio. En la segunda parte se abordan los principales resultados alrededor del modo en que se establece la relación entre candidatos, publicidad política y audiencias electorales. Por último se definen algunas líneas de reflexión para pensar las audiencias electorales como categoría de análisis de las democracias contemporáneas.

2 La seguridad en la agenda pública

La preocupación social alrededor de la seguridad urbana cobró una dimensión central en las democracias latinoamericanas durante las últimas décadas (Del Olmo, 2000). En Argentina el problema del par “delincuencia/seguridad pública” se repite entre los principales puntos de inquietud de la ciudadanía en los últimos años.

El proceso de preocupación social alrededor de a inseguridad y el impacto en la agenda política y electoral adquirió particularidades según la historia reciente de cada país de la región (Fleitas, 2014). El proceso de aumento de la variable inseguridad entre las principales cuestiones que deben abordar los gobiernos latinoamericanos se produjo en prácticamente toda la región (Rincón, Rey, 2008). Tal es así que una encuesta realizada por Latinbarómetro en 18 países de América Latina revela que el 28 por ciento de los encuestados de la región identifican el par “delincuencia/seguridad pública” como la mayor preocupación que deben afrontar sus países. Si a ello se le suma la categoría “violencia/pandillas” el nivel alcanza el 32 por ciento (Latinbarómetro, 2011).

En Argentina las últimas contiendas contiendas electorales locales y nacionales estuvieron marcadas por el tópico de la seguridad urbana. Datos propios del equipo de investigación tomados antes de la elección presidencial de 2015 en este país indican que para el 25 por ciento de los 400 entrevistados los candidatos debían considerar prioritariamente el tema de la seguridad urbana al llegar a la presidencia (antes incluso que las problemáticas en salud o educación). Los principales candidatos tuvieron intervenciones públicas alrededor de este tópico, así como sobre la cuestión del narcotráfico.

Este trabajo es parte de los resultados de una investigacion mas amplia que busca analizar el modo en que se trata en época electoral una de las principales preocupaciones del electorado de la región latinoaméricana en general y Argentina en particular, la seguridad urbana. La preocupacion central que persiguió este estudio fue relevar la percepción de los ciudadanos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sobre la discursividad política electoral acerca del binomio seguridad/inseguridad en las campaña presidencial 2015 y el grado de recordación acerca del problema y las soluciones planteadas en campañas desde el retorno de la democracia.

Específicamente en las próximas páginas se revisa cómo los entrevistados tienden a considerar el modo en que son percibidas las promesas en materia de seguridad de los cinco candidatos presidenciales en 2015. El trabajo se guía por la pregunta acerca de cómo los actores interpretan la agenda electoral alrededor de los tópicos de seguridad. El objetivo específico que se sigue es explorar la relación entre el contenido de los materiales audiovisuales de los candidatos, los issues por ellos abordados y las interpretaciones de las audiencias electorales.

La hipótesis que atraviesa la reflexión es que los candidatos buscan tejer discursos de campaña, definir issues que tengan efectos persuasivos sobre las audiencias e identificar de qué modo deben ser tratados en la agenda electoral. De allí la identificación del tópico de la seguridad como una de las problemáticas centralmente abordadas en la elección 2015. No obstante este establecimiento de agenda pública, los ciudadanos interpelados como audiencias electorales interpretan las propuestas políticas en función de la cercanía o lejanía con el sistema de valores de los candidatos. Por lo tanto la temática de la violencia urbana puede establecerse como una de las prioritarias que deben ser tratadas en época electoral por las fuerzas políticas, pero no por ello se identifique por parte de la ciudadanía la propuesta en clave positiva; más bien ello sólo sucede si existe un grado de cercanía política entre el ciudadano y el candidato.

3  El estudio

 

Para guiar este estudio se tomaron una serie de decisiones asociadas a las preguntas de investigación y al propósito del estudio. Estas definiciones funcionaron como reglas técnicas no estructuradas pero sí estructurantes y contenedoras del estudio definidas por una flexibilidad abierta a las circunstancias propias del trabajo realizado (Valles, 1999).

Las decisiones, siguiendo el esquema propuesto por Petracci (2004), responden a cuestiones generales y cuestiones específicas.

3.1. Cuestiones generales

Todo estudio requiere tomar medidas generales que enmarcan la tarea y definen el objeto. Desde el momento en que se realizan las entrevistas, el contexto específico en el que se decide ubicar el estudio, hasta la cantidad de participantes y la segmentación de los grupos, todas son definiciones que producen el marco del trabajo.

Este estudio ese llevó adelante entre el 21 y el 23 de octubre de 2015 apenas días antes de la primera vuelta presidencial del domingo 25 de octubre en Argentina. Se realizaron seis grupos definidos por un criterio de saturación de la información relevada. Cada grupo tuvo ocho participantes y duró una hora. Se filmaron, grabaron y desgrabaron antes de proceder al grillado de la información y al posterior análisis.

La organización y cantidad de grupos por cada fuerza electoral respondió al porcentaje de votos según lo definido en la elección primaria de Argentina en 2015. En ella quedaron consagradas seis fuerzas presidenciales: Daniel Scioli por el Frente para la Victoria con el 38,67 por ciento; Mauricio Macri del Frente Cambiemos que sumó el 30,12 por ciento; Sergio Massa de Unidos por una Nueva Alternativa con el 20, 57 por ciento; Margarita Stolbizer del Frente Progresistas con el 3, 47 por ciento; Nicolás del Caño del Frente de Izquierda y de los Trabajadores con el 3,25 porciento y, por último, Adolfo Rodríguez Saá del Frente Compromiso Federal con el 2,09 por ciento.

Para realizar la segmentación de los grupos se tuvo en cuenta como variable principal la intención de voto en la primera vuelta presidencial que respondía a porcentajes en principio similares a los de la elección primaria. De allí a que se decidió que existieran dos grupos del Frente para la Victoria, dos del Frente Cambiemos, uno de la fórmula liderada por Sergio Massa y uno que contuviera a las otras tres fórmulas. Se buscó que dentro de cada grupo existiese pluralidad de sexo y edad y que todos fuesen habitantes de la Ciudad de Buenos Aires.

Con estas variables quedaron conformados seis grupos con las siguientes características: 1)     Votantes Frente para la Victoria con nivel socio económico medio-alto y pluralidad edad y sexo; 2)     Votantes Frente para la Victoria con nivel socio económico medio-bajo y pluralidad edad y sexo; 3)     Votantes Frente Cambiemos con nivel socio económico medio-alto y pluralidad edad y sexo; 4)     Votantes Frente Cambiemos con nivel socio económico medio-bajo y pluralidad edad y sexo; 5)     Votantes Frente Unidos por una Nueva Alternativa, pluralidad de nivel socio económico y sexo; 6)     Votantes del Frente Alianza Progresista, Frente Izquierda y de los Trabajadores, Frente Compromiso Federal, pluralidad de nivel socio económico y sexo.

3.2. Criterios específicos

Otra cuestión central a la hora de establecer las variables del trabajo se centra en las características de los participantes y los riesgos que conlleva muchas veces su conformación, principalmente la autonomía que posee la tarea del contactador-reclutador de los entrevistados (Valles, 1999). También se tuvo en cuenta que como los grupos se realizaron en plena época electoral, suele suceder que se repitan los entrevistados en entrevistas de estudios diferentes con tópicos electorales y que por este motivo muchas veces ya se encuentren formateados y no hagan más que repetir sus posturas y planteos de un grupo a otro.

De allí que se decidió utilizar la tarea de un contactador que usualmente trabaja con estudios de mercado y no con estudios electorales. Su base de contacto de este modo sería de entrevistados más cercanos a la participación en grupos de testeo mercadotécnico. Incuso, como condición rigurosa de ingreso al estudio se solicitó que los participantes no hubieran formado parte de estudios electorales con anterioridad. Asimismo, se procuró, siguiendo a Ibáñez (1979), articular homogeneidad (la significación) para potenciar el grupo básico y el consenso; y la heterogeneidad para alcanzar niveles amplios de información.

La moderación de los grupos se realizó con un moderador y dos observadores para recuperar aspectos no verbales de la interacción. La moderación buscó impulsar el interés y la interacción en un contexto particular como es el electoral. Para el trabajo se utilizó una guía de pautas y la visualización de spots de los candidatos y fragmentos del debate entre los candidatos presidenciales organizado por Argentina Debate antes de la primera vuelta. Todos los materiales audiovisuales respondían a intervenciones de los candidatos alrededor del tópico de la inseguridad urbana. Este material permitió desentrañar las reacciones como espectadores de los entrevistadores frente a conjunto de documentos audiovisuales que durante las reuniones era todavía parte del cotidiano, del presente, y recorría sin ser conciente sus discusiones en el contexto electoral.

 

  1. Audiencias electorales: descubriendo las imágenes engañosas

La primera reflexión del análisis de los grupos frente a la pregunta de investigación en torno a cómo los actores interpretan la agenda electoral (alrededor de los tópicos de seguridad) arrojó los primeros resultados alrededor de cómo se sienten interpelados los entrevistados y cómo se configuran como “audiencias electorales”.

La reacción que despiertan los spots en las “audiencias electorales” no es lineal, no responde al modo en que diagnostican los escenarios sociales. La mayor parte de los entrevistados identifican el tópico de la seguridad urbana como una de sus mayores preocupaciones y como el problema que los candidatos en caso de gobernar deben tratar con mayor urgencia.

No obstante ello, los entrevistados no reaccionan de manera lineal frente a publicidades que buscan plantear políticas vinculadas a la temática de la inseguridad. Es decir, consideran que es el tema que debe ser más tratado por los candidatos. Pero, pese a ello, en el momento en que escuchan y ven a los distintos espacios políticos en los spots haciendo propuestas puntuales, las reacciones son positivas en tanto el candidato sea el que tienen intención de votar y negativa en los casos de los candidatos que no van a votar.

Pero lo que nos interesa destacar es el modo en que los entrevistados constituidos como “audiencias electorales” argumentan sus posiciones positivas o negativas frente a las políticas de seguridad. La tendencia general es que lejos de criticar el tipo de política propuesta en sí misma, los entrevistados tiende a procurar develar las intenciones reales o engañosas de los candidatos frente a una temática que consideran deberían tratar con prudencia y determinación: “Más allá del verso de la propaganda, me parece que todos estamos de acuerdo, mucha gente está de acuerdo en que hay inseguridad, más allá de las pavadas que dice este hombre”, asegura un votante del Frente para la Victoria. La búsqueda de los entrevistados parece intentar quitar el velo del discurso electoral, encontrar un posible engaño frente a un tópico que consideran complejo y debe ser abordado de forma urgente. Los participantes tienden a asumir que las propuestas de los candidatos que escuchan y observan en los spots es construida como un juego de sombras engañosas.

“El estilo que conviene a la asamblea del pueblo se parece […] al dibujo en perspectiva (skiagraphia): cuanto más grande es la cantidad de espectadores, más alejado está del punto desde el cual debe mirarse; también la exactitud de los detalles es superflua” (Labarriere, 2001: 10).

El filósofo francés  Jean-Louis Labarrière toma este pequeño fragmento de la Retórica de Aristóteles para definir las reglas del juego del discurso político, para desarmar las modalidades que asume la apariencia engañosa (skiagraphia) desde la cual el orador tiene la habilidad de hacer ver algo al auditorio desde determinada perspectiva; algo que a simple vista no está.

El discurso político convence desde lo emocional más que desde pruebas lógicas fundadas en los hechos; de allí su apariencia engañosa. “Al convencer, más que por las pruebas fundadas en los hechos por una especie de apariencia engañosa, ese discurso sería más demostrativo desde el punto de vista emocional, que probatorio desde el punto de vista lógico”, aclara Labarriere (2001: 10). De allí que a la hora de interpretar los anuncios publicitarios de los candidatos sobre seguridad, en los entrevistados prime la dimensión emocional frente a una dimensión lógica. Indican los electores del Frente para la Victoria frente a uno de los spot expuestos durante los grupos focales:

Entrevistado 1: Todo se ve hermoso

Entrevistado 2: Los spots políticos solucionan todo

E1: Pero viste como va la toma aérea con todas las fuerzas dispuestas espacialmente ordenadas es como… para mí te da una sensación de preparación

Entrevistado3: A vos te transmite una sensación, eso

Entrevistado 1: Por lo menos siento adiestramiento para lo que viene ¿no? Como la musiquita ahí como llevándome hacia el futuro y la mirada aérea, todos adiestrados.

Las “audiencias electorales” se posicionan frente a los intentos de convencer de los candidatos y desentrañan el discurso según el lugar de su mirada. De allí a que según la posición desde la que ven la proyección consideren que están frente a una apariencia engañosa o frente a un discurso lógico que es reflejo del diagnóstico que ellos mismos como ciudadanos realizan de lo social.

La perspectiva del espectador permite develar la apariencia engañosa o, al contrario, identificar la figura como una semejanza de lo que consideran real. Esa perspectiva está dada con anterioridad de la visualización de la publicidad de campaña.

4.1. La perspectiva descentrada

Cuando la posición del espectador se ubica por fuera del cuadro propuesto por el candidato, cuando el posicionamiento político es contrario a la interpelación del candidato, el espectador asume una mirada crítica, de espectador avezado y centra su atención en los hilos del teatro político: “Tiene que ver con una imagen constante de lo que quiere hacer con buenos filtros de video y con una ciudad linda y que la gente caiga en eso de la imagen linda de tu ciudad”, plantea un votante de Adolfo Rodríguez Saa sobre un spot de Mauricio Macri.

La imagen se descentra y el espectador asume la existencia de un engaño: “Los políticos son como los magos, crean grandes ilusiones pero cuando uno descubre el truco ya se comió la ilusión”, aclara un votante del Frente Cambiemos. Las herramientas de la videopolítica quedan develadas en tanto el posicionamiento este descentrado del propuesto por el emisor, por el candidato. Allí los espectadores recuerdan la ficcionalización, la existencia de una cámara, la magnificación de la política propuesta.

“El truco es ese: elevar una cámara desde arriba y mostrarte, no sé, dos millones de policías para que salgan a cuidar las calles”, asegura un entrevistado que votaría a Mauricio Macri. La política audiovisual desde la posición crítica se asume como sólo un truco de los candidatos. La skiagraphia ha sido descubierta. Las sombras muestran un contorno alejado de la figura real.

El hilo de la argumentación se considera como una ficción acompañada de elementos estéticos que construyen una imagen alejada de la realidad. Un votante del Frente para la Victoria aclara esta percepción al analizar un spot del Frente Cambiemos: “Me parece muy lavado de cara como todo lo que hace el macrismo, con los colores y una música agradable”.

Por otro lado, estas “audiencias electorales” asumen que el material que tienen frente a sí apela a elementos de dramatización que se asemejan a las tiras de ficción más que a momentos de establecimiento del debate político. Visualizan de este modo a los candidatos como actores televisivos, personajes construidos por las herramientas fílmicas. Reiteradamente los entrevistados plantean que los candidatos que no son cercanos a su perspectiva política se asemejan a actores de Hollywood. “Yo creo que Massa mira muchas películas de Hollywood, muchas series”, indica un votante de Rodríguez Saa. En palabras de un entrevistado que votaría al Frente de Izquierda: “Para mí Macri es pura imagen… siempre fue crear eso para venderlo. No tiene contenido. No tiene algo potente, una base sólida”.

Al reflexionar sobre un spot de Sergio Massa los votantes del Frente para la victoria indican en este mismo sentido:

Entrevistado 1: Aparte está filmado de una forma como…

Entrevistado 2: Parece la película de…

Entrevistado 1: De “Los niños de Dios”, de Brasil. Que la ves porque esta filmada con clase media ¡O sea  metete en la favela veinte minutos escuchas, te vas corriendo! O sea, te la bancas toda porque están viste los recursos fílmicos. Acá lo mismo: él de costado con los dientes blancos, medio que todos hacen eso.

Incluso, este modo de identificar el engaño puede darse en los espectadores que se posicionan con cercanía pero sin dejar de lado una perspectiva también crítica. Así unos votantes del Frente para la Victoria analizan el spot de su candidato Daniel Scioli sobre la seguridad:

Entrevistado 1: A mí la música no me gustó, muy Hollywood me parece

(Hay risas y complicidad entre todos los participantes)

Entrevistado 2: Siento que baja… el camino a la gloria…

Entrevistado 3: Baja Barney en helicóptero.

Entrevistado 2: Claro.

Moderador: ¿Qué más?

Entrevistado 1: La toma de él fue re buena.

Entrevistado 2: La toma de él estaba buena.

Entrevistado 3: Con los drones esos, está re bien eso…

Pese a ello, la crítica se ordena sin dejar de recordar en este caso que existen las herramientas de la videopolítica: “Fue muy cuidado el spot, no está prometiendo nada”.

También la gestualidad y los tonos parecen ser parte del engaño. En uno de los grupos de votantes de Macri cargan contra un spot de Sergio Massa a través de esta línea argumentativa:

Entrevistado: No me gusta la manera en que lo dice.

Moderador: ¿De qué manera lo dice?

Fabián: Eh… afeminada [risas].Cuando dice: “le declaramos la guerra al narcotráfico”. Se deben estar cagando de risa los narcos.

Moderador: ¿Por qué afeminada?

Entrevistado: Porque sí, no sé. Estaba hablando… “le declaramos la guerra al narcotráfico”, está buscando una imagen más fuerte [risas] No vale estar tan preocupado, si los narcos son ellos. Me parece que para una publicidad de seguridad, de hacerte cargo de un tema de seguridad tendrías que hacerla más dura.

“Yo no le creo nada a nadie. Me parece todo mentira”, recuerda un votante de Sergio Massa y suma: “A mi todo lo de Macri me parece mentira, a mi me gusta Massa”. Tampoco los entrevistados cercanos al Frente Cambiemos tienen una mirada muy disonante: “Creo –indica uno de ellos- que ya no creemos en nada, entonces creo que todo lo vemos con intencionalidad publicitaria y todo suena poco creíble”.

La mentira se desliza sobre los planteos que están alejados de sus percepciones sobre la política. Así es como un votante de Margarita Stolbitzer asegura al ver y analizar un spot de Scioli: “Es una caradurez total. Me parece una caradurez el spot. Es un cararrota. Habla como si acabara de llegar. Está mintiendo espantosamente. Es obvio que está mintiendo. Si no hizo nada de eso, todo lo contrario… No lo puedo ver, no soporto verlo”. Las imágenes pueden intentar calar en el lugar de la preocupación de toda la ciudadanía en torno de la seguridad pero ello no sucede si quienes están interpelados no se identifican con el candidato. En resumen, la preocupación acerca de un tópico como la seguridad sólo es común en tanto exista una cercanía con el candidato que interviene a través de los materiales audiovisuales.

4.2. La perspectiva centrada

Ahora bien, cuando el candidato es el que los entrevistados piensan votar, cuando la posición que observan en los spots es cercana a sus percepciones de la política, el sentimiento de engaño desaparece. “¿En esta propuesta no sienten qua haya un truco atrás?”, se consultó durante los grupos. Y la respuesta se definió en varios grupos a partir de la comparación  entre los spots de distintos candidatoso: “No. Además es mucho más corta que el resto, es más precisa”, plantea un votante del Frente Cambiemos ante un spot de Mauricio Macri.

Si en la perspectiva descentrada los espectadores consideran que descubren el truco de las sombras, desde una perspectiva centrada, cercana al candidato, el spot político y la argumentación retórica y visual de los candidatos las sombras son la realidad, una realidad que incluso pueden palpar. La imagen que visualizan es considerada como “una acción”, porque “nosotros lo podemos ver, tocar y palpar”. Asegra un votante de Macri frente a un spot de este candidato. “Me parece sensato, me parece que las cifras que tira tienen una cierta honestidad o transparecia a través de ella”, recupera una votante de Margarita Stolbizer frente a las palabras de su candidata.

Por ejemplo, para un votante del Frente Cambiemos la imagen de la Policía local del gobierno de Daniel Scioli es engañosa y lo ve reflejado en el spot del entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires. Allí nota el engaño. Ahora bien, por otro lado argumenta de forma racional que el spot del candidato Mauricio Macri es una constancia que la Policía Metropolitana es palpable y efectiva.[1] En un caso aparece el truco ficcional, en otro no se percibe que la imagen traslade elementos que no son reales.

Es decir, desde una perspectiva centrada, no crítica del candidato, no dejan de recordar que están ante una publicidad pero la imagen en estos casos identifican que es un reflejo de la realidad. “La propaganda me parece efectiva porque realmente está dando en el clavo, donde más nos preocupa”, concluye un votante de Sergio Massa.

  1. Reflexiones finales

En las democracias contemporáneas los candidatos interpelan a los ciudadanos desde discursos cuya herramienta de construcción y difusión es la ficcionalización de la videopolítica desde los spots de campaña. Los tópicos que generan mayor preocupación, como sucede con la violencia urbana, se traspasan al material de campaña desde el cual los candidatos procuran convencer a los electores de la certeza y efectividad de sus propuestas.

Existen en el electorado problemas que se identifican como relevantes de forma compartida pese a la diferencia a la hora de definir el voto. No obstante ello, son la confianza y la cercanía con un sistema de ideas los que organizan la mirada de las audiencias electorales.

Cuando existe lejanía y desconfianza hacia un candidato, los electores perciben la propuesta transmitida a través de un spot como ilusoria y mentirosa. En esos casos, el candidato es considerado como un ilusionista, como un mago que presenta sus propuestas con elementos propios del entretenimiento televisivo. En esos casos, el rol de las audiencias electorales se centra en la capacidad de descubrir los trucos, el detrás de cámara de los candidatos.

Al contrario, cuando se percibe cercanía y confianza hacia el candidato, las campañas audiovisuales son interpretadas como transparentes, como un reflejo de la realidad que la ciudadanía palpa a diario.

Las audiencias electorales por lo tanto se definen por el intento de intervenir de manera activa frente a los problemas que identifican como prioritarios y los modos  promovidos por los candidatos en época de campaña. De allí que lejos de ser sujetos interpelados de manera unilineal por los tópicos sociales que se establecen como relevantes, son audiencias que promueven una lectura crítica de los planteos de soluciones sobre por ejemplo la seguridad urbana.

El modo de interpretar las propuestas de los candidatos sobre tópicos prioritarios está puesto más que en la estrategia presentada y la línea de política pública expuesta en la propaganda, en el sistema de ideas que comparten o no con los candidatos. Lejos de definir su voto por una propuesta de política pública en un tema prioritario, estas audiencias identifican la relevancia de las propuestas a partir de un nivel de confianza y cercanía con el sistema de ideas del candidato. En este sentido, una característica fundamental de las audiencias electorales es la búsqueda por encontrar el truco detrás de la escena mediática sobre la que se basan los candidatos en épocas electorales. Cuando el truco es develado, el candidato queda desnudo frente a audiencias ávidas por conocer el detrás de escena, incluso de la escena política. Los niveles de confianza y desconfianza pasan a ser así los articuladores de las lecturas de las audiencias en momentos de campaña.

 

 

Bibliografía

 

Del Olmo, R. (2000). Ciudades duras y violencia urbana. Nueva Sociedad, 167, 74-86.

Ibáñez, J. Más allá de la sociología. El grupo de discusión: técnica y crítica. Madrid, Siglo XXI editores, 1979.

Fleitas, D. El impacto de la seguridad en las elecciones. Documento de trabajo. Buenos Aires, Asociación para las Políticas Públicas, 2014.

Labarrière, J. “Del discurso político como “apariencia engañosa” en Aristóteles”, en Labarrière, J. Et al, Teoría política y comunicación. Barcelona, Gedisa, 2001.

Lagos, M., y Dammert, L. La Seguridad Ciudadana. El problema principal de América Latina, Lima, Latinobarómentro, 2012.

Mc Combs, M. y Shaw, D. “The agenda-setting function of the mass media”, Public Opinion Quarterly, 36, 176-187, 1972.

Otamendi, M.A. “¿Son las víctimas más punitivas? Un test a la paradoja de la victimización en los residentes del AMBA (2000-2010)”, Cuadernos de Estudios sobre Sistema Penal y Derechos Humanos (CESPyDH), AÑO 2 N°2, 2012.

Petracci, M. “La agenda de la opinión pública a través de la discusión grupal. Una técnica de investigación cualitativa: el grupo focal”. En Kornblit, A. (compiladora). Metodologías cualitativas en ciencias sociales. Modelos y procedimientos de análisis. Buenos Aires, Editorial Biblos, 2004.

Valles, M. Técnicas cualitativas de investigación social. Madrid, Editorial Síntesis 1997.

 


Notas a pie de página.

 

[1] Durante la gestión de Daniel Scioli como gobernador de la provincia de Buenos Aires se puso en marcha una política de seguridad centrada en la creación de policías locales en distintos municipios de la provincia. Mauricio Macri como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en funcionamiento una fuerza de seguridad en territorio porteño llamada Policía Metropolitana.